Camagüey, cultura y patrimonio vivos

Camagüey, cultura y patrimonio vivos

29 ene. Camagüey, fundada en 1514 como una de las siete villas primigenias de Cuba, se consolida como un destino que trasciende su apelativo de "Ciudad de los Tinajones". Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2008, su laberíntico trazado urbano, su rico patrimonio arquitectónico y su vibrante escena cultural la posicionan como una experiencia indispensable para el viajero que busca autenticidad, historia y arte en el centro-oriente de la isla.

El encanto de la ciudad reside en su diseño urbano único, concebido como una defensa contra los piratas y caracterizado por un enredo de calles estrechas, plazas recoletas y callejones sin salida. Este conjunto, donde predominan las arquitecturas colonial y ecléctica, invita a un recorrido pausado para descubrir joyas como la Catedral de Nuestra Señora de la Candelaria, la Iglesia de Nuestra Señora de la Soledad y las numerosas mansiones señoriales convertidas en museos y centros culturales. El símbolo distintivo de la ciudad, el tinajón de barro, se encuentra disperso por patios y plazas, evocando su histórico uso para la recolección de agua de lluvia.

Más allá de su casco histórico, Camagüey se distingue por una oferta cultural siempre activa. La ciudad es la sede del prestigioso Ballet de Camagüey, la segunda compañía de este género más importante del país, fundada en 1971 por la maestra Vicentina de la Torre. Su temporada regular y presentaciones en el Teatro Principal son un atractivo de alto nivel. A esto se suma una escena plástica vigorosa, con galerías como la de la Casa del Joven Creador y estudios de artistas reconocidos que mantienen viva la tradición ceramista y pictórica de la región.

La provincia también ofrece experiencias naturales de singular belleza. A unos 70 kilómetros al norte de la ciudad capital se encuentra la playa Santa Lucía, un destino costero con más de 20 kilómetros de arena blanca, ideal para la práctica de buceo y snorkeling. En su entorno inmediato, la Reserva Ecológica Limones-Tuabaquey ofrece senderos para la observación de aves y la exploración de sistemas cavernarios. Hacia el sur, los Cayos del norte de Camagüey (Cayo Sabinal, Cayo Guajaba y Cayo Romano) presentan un panorama de playas vírgenes, lagunas y una rica biodiversidad, accesibles a través de excursiones organizadas.

La infraestructura para el visitante se apoya en una red de hoteles boutique ubicados en casonas coloniales rehabilitadas en el centro histórico, como el Hotel Camino de Hierro o el Hotel Santa María, complementada por los resorts todo incluido de la costa de Santa Lucía. La gastronomía local, con platos como el ajiaco camagüeyano, encuentra su espacio tanto en paladares privados como en restaurantes estatales que rescatan recetas tradicionales.

Con esta poderosa combinación de patrimonio tangible e intangible, una oferta cultural de excelencia y una naturaleza preservada, Camagüey se afirma no como una simple parada en el camino, sino como un destino cultural y de experiencias con personalidad propia.