Cayo Saetía: naturaleza y safari en el oriente cubano

Cayo Saetía: naturaleza y safari en el oriente cubano

24 jun. El extremo nororiental de la provincia de Holguín guarda un destino muy popular entre los viajeros que buscan contacto con la naturaleza y experiencias fuera de los circuitos tradicionales. Cayo Saetía, una isla de 42 kilómetros cuadrados enclavada entre la Bahía de Nipe y el océano Atlántico, ofrece una combinación poco frecuente en el Caribe: playas vírgenes y safaris en un mismo lugar.

El acceso al cayo se realiza de preferencia por vía marítima, en un trayecto de aproximadamente dos horas que permite disfrutar de las vistas de la Península de Ramón de Antillas. Aunque existe un puente terrestre con control de animales, la navegación es la opción más recomendada y la que mejor prepara al visitante para lo que encontrará al otro lado. La llegada a La Playa del Cristo, el centro más atractivo de la zona, se hace en catamarán y, según el estado de la marea, el desembarco puede implicar mojarse hasta la cintura, un detalle que añade un toque de aventura a la experiencia.

Lo que distingue a Cayo Saetía de otros destinos insulares es su condición de parque natural con especies exóticas. En sus cinco formaciones boscosas conviven cebras, dromedarios, venados, antílopes, búfalos y avestruces, introducidos desde la India y África y perfectamente adaptados al entorno. Los recorridos para observar esta fauna se realizan en jeep o camión, y permiten adentrarse en las praderas del cayo en busca de los animales que deambulan en semilibertad.

Para alojarse, el lugar cuenta con una villa de cuatro estrellas que dispone de 12 habitaciones. Desde allí se organizan safaris, paseos a caballo, excursiones en lancha y caminatas, así como actividades de buceo y snorkeling en los fondos marinos que rodean la isla. La oferta gastronómica combina platos tradicionales con propuestas más exóticas, en sintonía con el carácter singular del destino.

Cayo Saetía se ha convertido en una parada obligada para quienes recorren Holguín y buscan algo más que sol y playa. Su paisaje, su fauna y la sensación de estar en un rincón apartado del mundo dejan una huella que va más allá de las fotografías.